Jesús Gálvez

Jesús Gálvez Valero, zaragozano de cincuenta y un años, es sin duda uno de los escaladores, que a lo largo de su vida montañera, no ha dejado indiferente a nadie en la familia escaladora. Junto a otras personalidades de su generación, cerró definitivamente la mentalidad clásica de la escalada en roca. A principios de los años ochenta, los freakies de la Pedriza, acabaron con el misticismo montañero, que precursores a ellos como el Mogoteras, Tino, Ángel Tresaco, Rivas,  Mayayo, etc. Habían resquebrajado.


En 1.977, con dos  vías abiertas en libre entre los dos gendarmes de  la placa sur del Yelmo, por Francisco Aguado ” El Calavera”  y Daniel Guirles, que habían marcado el principio del fin de  los estribos y de sus propietarios,  abre con Pascual un nuevo itinerario en libre  junto a la Catedral de las vías en artificial, la “Vikinga”. El resultado es (VI+), la vía más difícil de la Pedriza. Es un producto del progreso, a la vez que es una guía de cómo va a ser el futuro en la escalada, no solo técnicamente, sino mentalmente. En 1.981 junto al "Sevi", termina la ruta en artificial más difícil del país, El Pilar del Cantábrico en el Picu, ruta que no habría de ser liberada hasta el siglo XXI.


Gálvez se convierte así, en el escalador más importante de la Pedriza y me atrevería a decir uno de los cinco mejores del país. La nueva generación de escaladores irrumpe a su sombra en todos los riscos de la Pedriza, con desfachatez y sin liturgia,  y a mediados de los años ochenta, la escalada libre ocupa todo el campo de juego. Pero todo tiene un precio. La extrema dificultad de las vías obliga a los escaladores a equiparlas “desde arriba”, descolgándose, disgregando de ese modo la acción de “equipar”, de la acción de “escalar”. Con Gálvez y demás participantes, nació el “aperturista”.


Es cuando Gálvez cambia de rumbo, e introduce una variable nueva en la ecuación, aunque yo diría que simplemente la recupera del comportamiento clásico. La ética en la escalada. En 1.983 Supera el sétimo grado en Pedriza con la vía “Me cago en Dios” del Hueso, después de un recorrido de éxito mundial a través de los  Alpes, Yosemite y Andes, en lo que promete ser una de las carreras más fulgurantes de la escalada española. Gálvez, conocido como “Galvastrón” se aleja de los postulados que el mismo ayudó a implantar, decantándose por la escalada limpia, o libre auténtico,  es decir por la utilización de pocas o ninguna ayuda artificial, lo que le lleva sin remedio a la marginación.


Durante los años siguientes, hasta 1.989, abre auténticas animaladas, no solo en España, sino en Yosemite o en el Atlas. Sin embargo, el monstruo que devoró a la escalada clásica, es ahora devorado por otro monstruo mas diabólico si cabe: la “escalada Deportiva”, y Jesús, se rebela contra ella, iniciando una lucha de David contra un Goliath, representado por las nuevas generaciones de escaladores. La nueva concepción de la escalada, con numerosas vías cortas, de un solo largo, aseguradas con gran cantidad de expansivos, consigue la mayoría de los apoyos. 


En el año 2.007, publica un manifiesto con el título “La ética del escalador/a  y árbol ético”, que inicia la mayor confrontación de la historia entre los escaladores nacionales. Hoy sigue empeñado en su convicción de que es posible un comportamiento ético en la escalada, lo que le convierte en el personaje más controvertido de la escalada, con una sola diferencia con respecto a finales de los noventa, en 2.009, el número de escaladores y montañeros de acuerdo con sus tesis, ha aumentado considerablemente.













Jesús Gálvez en el Hueso, La Pedriza


Desde mi punto de vista, es un escalador de referencia, a quien nadie podrá discutir siquiera su condición de gran escalador, uno de los más grandes, que sin ninguna duda, se ha ganado  a pulso su silla en el Olimpo de los escaladores.




4 comentarios:

Ivanón dijo...

....Y tan controvertida que fue la apertura de la "Me cago en Dios". Para el que no lo sepa, "desguazó" una vía que circulaba cerca (la desaparecida Heidi), y metió una serie de tallados que a más de uno dejaron con la boca abierta. Eso le provocó más de una crítica...

Se le debe de dar su mérito, para mi tiene mucho. Es uno de los grandes. Menudos sartenazos que se tuvo que arrear al hacer su vía del Yelmo, mientras cierto hippie peludo le miraba abajo, en la fuente, mientras despachaba unas cervezas.

¿Y que opináis de la compra de chapas al peso, por una apertura más allá del charco? Tiene su gracia.

Y se le ocurre poner por escrito algo que todo el mundo piensa, debate, opina y crítica...pero lo pone con letra de su puño. Y este señor algo tiene que decir...

Y es que Galvez es mucho Galvez, y hace nada me lo encontré en Villarejo, y solo intercambié dos palabras, y desde lejos, y me pareció un tío de lo más humilde.

Me encantaría conocerle más en persona....y escalar con el sería la leche!!! Cuanto que aprender!!!

Anónimo dijo...

Galvez ha sido siempre uno de mis "mitos" y salvando algunos fallos (¿pocos,muchos?) ha sido uno de los mejores en su epoca.
Hay controversias y la galvez-pascual del yelmo no se salva de los buriles que instalo por arriba,pero... abrio una puerta y en gran parte se lo agradezco personalmente.
GRACIAS JESUS

carlos jarque dijo...

Jesus Galvez es sin duda junto a Fernando Cobo el mejor escalador que ha dado la zona centro, España y el mundo; este comentario es mi homenaje a un escalador en todos los sentidos.Como todos tuvo una época pionera y visionaria, desde mi punto de vista no acertada, como así lo ha demostardo el tiempo, pero solo se avanza y clarifican los errores exponiendose a cometerlos, y solo él lo inició. Su trayectoria posterior reciclandose a si mismo es apabullante y desde un punto de vista ideológico,él mismo se ha convertido en el mas firme defesensor de la escalada ética, rectificar es de sabios, pero en su caso, él ya era sabio. Un saludo . c.Jarque

Victor Núñez dijo...


Las vías que abrió Gálvez con Félix de Pablos en Ordesa, Terradets y Roca Regina son hermosas, apabullantes y adelantadas a su tiempo. Aquella fue una época dorada del alpinismo madrileño y español que nunca olvidamos. Saludos a todos.