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El Corral ciego

El panorama de la Vistilla, sobre todo si se salta al miradero de la derecha, colgado sobre el vacío del abismo, es más impresionante que el del mismo Yelmo” (*).

Con estas palabras describe Constancio Bernaldo de Quirós, lo que él llama el día de la revelación de la Pedriza, el 2 de marzo de 1.908, y es que, la contemplación del panorama que se ofrece desde allí, no es posible describirlo fácilmente, es obligatorio el ascenso hasta ese lugar, si no es posible la escalada al propio Yelmo,  para tener uno mismo su propia revelación. Frente a nosotros, se muestra en todo su esplendor  la zona septentrional de la Pedriza, desde las altas Torres, la Esfinge, el collado de la Ventana, y la Desilla por las alturas hacia la derecha, y hacia el occidente la resplandeciente y tremenda  estampa de la cuerda de los Pinganillos, la cuerda de las Milaneras, y el collado del Cabrón, con el Cancho de los muertos cerrando la cuerda en su caída hacia el río, volviendo la vista hacia la izquierda, y todo este espectáculo bajo la corona de la Cuerda Larga.




Señalando la entrada están  la Maza y el Vigilante, ofreciendo la primera al valle su gran desplome. Es justo por su trasera cara este, por donde se entra a uno de esos parajes mágicos de la pedriza, el Corral ciego, un  jardín colgante en mitad del caos de granito, ya conocido de los antiguos cabreros como la “Placilla”  un lugar escondido que aporta serenidad al entorno, a un entorno cerrado por grandiosos colosos, el Hombre sentado, la Bola de San Antonio, el Martillo, y los grandiosos riscos del Hueco de las hoces con el Pan de kilo a la cabeza; y por debajo, la enorme llambría de la Cueva de la mora, colgada sobre el arroyo de la Majadilla, el Camello y el Techo. Es sin duda reino de grandes colosos donde escaladores de todos los tiempos han dejado su impronta.



Riscos como el Pan de kilo, justificarían por sí solos la práctica de escalada en la Pedriza, diría Loquillo en cierta ocasión,  lugares donde se iniciara la escalada de gran dificultad en esta parte del mundo, vías como “Cógela por dónde puedas” (VIIº), primera vía de esta dificultad graduada con la nomenclatura de la U.I.A.A. hoy (7ª/A0), abierta por Ángel Escribano y Juan Aznar con Carlos Hernández y Jaime Garrigós, en 1.983 la inigualable “Tronchamoñigos” de  Jesús Gálvez, y la más completa, la “Vía de los inviernos”, abierta en 1.981 por Fernando Cobo, Luis  y Julián Fernández.  El Conjunto de Mandelbrot en el risco del Martillo, una de vía de Pablo London y Pío Gil, que daría paso a las grandes obras de Eladio Vicente en 1.996 cercanas al octavo grado.

Estamos pues, en uno de esos lugares imprescindibles de la Pedriza, para escalar, para observar, para disfrutar. Alguien me dijo en una ocasión: “Si esto estuviera en Estados Unidos, sería monumento nacional”. Y es justo en esa dirección en la que tenemos que trabajar. La historia de la Pedriza no se ha detenido, todavía hoy proporciona gloria y prestigio a todos aquellos que han decidido ser sus hermanos de sangre, porque ellos serán sus principales valedores.                                           
                                                                                                                                    
 La Pedriza es breve, es cierto, pero como el buen perfume, intensa y profunda.

¿Quien da más?

(*)Constancio Bernaldo de Quirós, (La Pedriza del Real de Manzanares, Ed. Desnivel)


El Acebo

El risco del Acebo se encuentra al final de la predera del Yelmo justo al este del mismo, en la encrucijada que forman los caminos que nos llevan, hacia el sur por la senda de la Rinconada, la conocida "Senda Maeso", y hacia el norte por los Fantasmas, al collado de Silla. Fue escalado en 1.946 por Eduardo Rodriguez y Julio Isasi por una chimenea característica en la cara norte. Forma parte de una serie de pequeños riscos en la pradera que en su momento sirvieron de teloneros para el gran reto de la cara sur del Yelmo.



Su localización del tipo "señalización vertical", le convierte en ,obligado conocimiento, para todos aquellos que transiten por las rutas del Yelmo, principalmente la integral de la Pedriza, y el tour por la Pedriza anterior, pues marca el límite oriental de las altas cumbres. Su interés deportivo es mas bien escaso, una bonita fisura con el nombre de "Camino de hércules" a la derecha de la chimenea, es su contribución al noble deporte de la escalada.



Cara noreste del Acebo

Vertiente noroeste desde la pradera del Yelmo

Como llegar: Desde Manzanares coger el camino PR-M1 al final del pueblo, en el Alcornocal para sin dejarlo ni un momento, llegar primero a la Gran Cañada, atravesarla dirección norte con cuidado de no perder las marcas, y por una bastante empinada canal conocida como senda de la Rinconada, llegaremos a lo mas alto justo a la vera del Acebo.

Desde Cantocochino podemos utilizar la senda que conduce al collado de la desilla, por lo que seguiremos la Autopista hasta el final, cruzaremos el arroyo de la ventana por el Prao Peluca hacia la fuente Acuña, y a la izquierda hasta el Tolmo una vez allí suavemente hasta el collado sin perder la línea del noreste, una vez en el collado por la senda de la derecha subir sin dificultades hasta encontrar la Torre, un risco de textura rugosa impropia de la zona, siguiendo el camino a la derecha veremos la cara norte del risco sin ninguna dificultad. ( 2h, 2h y 1/2)

Peñas Cagás

Risco situado en la frontera oriental, en las lejanas tierras sobre el casi desconocido y poco frecuentado Hueco del Paredón, al final de la gran Cañada. Es un risco grande, al estilo del Yelmo o Cancho Butrón y por su cara sur con buenas posibilidades para la escalada, pero está claramente fuera de las rutas convencionales de la Pedriza, lo que garantiza eso sí, una absoluta tranquilidad tanto para practicar la escalada sin agobios de personal, como para disfrutar del silencio al sol en algunas de sus praderas, y goza de la ventaja de que se puede acceder al risco y a la zona en general desde Manzanares el Real y no desde los aparcamientos del parque Regional.
Fue escalado en 1.981 por Julio Marinas y Antonio García por la vía Abraxas, y en 1.991 Jose Luis Ibarzabal, Antonio D. Guzman "Didi" y Carlos Jarque, recorren la pared en diagonal por una vira de cuarzo dando lugar a la Di-Diagonal. Hoy la escalada deportiva, a asimilado dos pequeños riscos adosados: El Escudo y el Altar, para añadir líneas de alta dificultad y poca longitud a su nómina.

Podemos pasar un buen día sin sobresaltos por esta zona realmente poco transitada y muy soleada lejos del mundanal ruido y de las grandes concentraciones de la Pedriza comercial. Un lujo de sitio.






Como llegar: Desde Manzanares el Real, llegar a los chalets sobre el Alcornocal y coger la senda Maeso primero hasta el collado de la Cueva, y luego hasta la gran Cañada en la zona conocida como las Pradillas. Una vez allí girar a anuestra derecha bajo el risaco de los Martes camino de Peñas Cagás. dos horitas largas.

Peña del Reloj

Situada justo encima del Tranco, asoma la cabeza sobre la gran Cañada convirtiéndose en un de los pocos riscos en los que se puede comer el bocadillo en familia habiendo subido apenas cinco metros desde la hierba, y que además cuenta con un arroyo de aguas frescas junto a su cima, es en definitiva uno de los lugares mas triperos de la Pedriza en la pradera mas larga y verde de todo el territorio, con unas vistas mesetarias solo superadas por su hermana del Yelmo.
Practicamente despreciado por los escaladores primitivos, fue incorporado a la nómina de la escalada deportiva a principios de los noventa tras el boom de esta modalidad en la década anterior, sus vías son en general difíciles, y cuenta con el primer 8b de la Pedriza, resuelto en 1.995. Alberto Sepúlveda se encarga de dotar al risco el máximo grado de dificultad, como en otros sectores mas bien raritos y poco masificados. Ni idea de por qué se la llama así.

Cara sur de la Peña del Reloj

Cumbre de la Peña del Reloj en la gran Cañada

Como llegar: desde el Tranco seguir la senda de las carboneras desde las escaleras de Julián, y poco antes de llegar a la gran cañada, torcer a la derecha por una senda marcada con hitos. Desde Canto cochino cruzar el río Manzanares en dirección al Barranco de los Huertos y seguir el camino que comienza justo enfrente del puente, continuar siempre derecho hasta pasar por la izquierda del Cancho Butrón y el Risco de las tres Puntas para llegar a las Gran Cañada, poco mas de media hora desde cualquiera de los dos puntos de partida. Una cumbre al alcance del personal de a pie, y unas maravillosas vistas.

El Camello

El risco del Camello está junto a la cueva de la Mora en una encrucijada de caminos a la puerta del hueco de las Hoces, y bajo la portilla del Predicador en la umbría de Calderón. Es un sitio difícil, para escalar y para caminar, es otro de esos lugares para pedriceros exclusivamente, por allí no se puede andar, es como si un picapedrero gigante hubiera volcado su carretilla en la ladera, por otra parte de las mas verticales de toda la Pedra, el collado de la Vistilla está a 1.698 metros y el arroyo de la Majadilla a 1.050 metros, es decir 638 metros para poco menos de dos kilómetros.


Pese a todo, como no podía ser de otra manera, si hay una piedra hay que subirse a ella que es justo lo que hicieron Folliot, Rojas y Sol Fuentes en 1.946 por una fisura en artificial por su cara este. Recientemente místicos de la escalada pedricera como Alberto Sepúlveda "Sepu" han liberado líneas en este risco, solo para hermanos de la cofradía granítica cada vez mas escasos. Detrás del Camello otra zona inicíatica: El Corral ciego. No te lo puedes perder.



El Camello desde la Cueva de la Mora

Cara norte del Camello

Como llegar: Desde Canto cochino cruzar el río Hacia la pradera de los Lobos, una vez allí seguir en dirección al Tolmo y al llegar al Yo-yo sal un camino a la derecha que pasando a la derecha del Rocódromo, no pone en línea recta hacia la cueva de la Mora, poco antes de llegar ( siempre derivando hacia la izquierda) dejar la Cueva a la derecha con el risco ya bien visible. Camino sin tregua hasta la pradera norte del Yelmo.

Risco de la peseta

En los años ochenta los frikis liberaban paredes a ritmo de locomotora diesel, y la escalada en artificial perdió la batalla por la supremacía, y poco a poco empezaba a ser cosa de nostálgicos e inadaptados a los intrépidos pies de gato. En esta explosión primaveral de la escalada libre, la Pedri tenía sus propias catedrales: Las Oseras, el Pan de kilo, y como no el Risco de la peseta.

A mediados de la década de los ochenta, Carlos Ruiz apodado "snoopy", cruzó lo que parecía una barrera infranqueable del estilo de la velocidad de la luz, un octavo grado en adherencia. Con sus colegas José Celestino y Jorge Pereira, abre "Mater misericordiam" ( 8a ), obligando a muchos forzudos a emigrar a Patones. En el mismo año la libera de la soledad dándole una compañera, "Vickie el vikingo" (8b+), llegando al filo de lo imposible y convirtiéndose desde mi punto de vista, con Luis Santamaría en el Alma mater de la escalada en adherencia. Si estos elementos fueran franceses o italianos, estaríamos hablando de superestrellas, Nosotros somos diferentes. Tres hurras para Luis y Carlos.

Este sencillo pero majestuoso risco, se puede observar bajo el espolón de Peña Sirio, en su cara norte, desde la autopista podemos detener un poco nuestra marcha y ver evolucionar al personal por sus placas. Todo un lujo en primera línea de playa.

Risco de la Pesta, debajo el risco del Euro


Cara Oeste del Risco de la Peseta, a la izda. "Mater misericordiam"




Carlos Miranda en un gesto técnico impecable, en la Mater misericordiam al Risco de la peseta. Foto Javier López

http://a5lunnis.blogspot.com/2007/06/lunni-miranda-y-la-mater-misericordiam.html





Como llegar: Desde Canto cochino cruzar el puente del aparcamiento, y girar a la derecha por la valla de la escuela volver a cruzar el río para alcanzar el camino que viene del Tranco, en dirección a la Pradera de los lobos. Poco antes de llegar al Yo-yo, frente a charca Kindelán sale a la derecha el camino hacia el risco. ( 60' ).

El Yelmo

El Yelmo, talismán pedricero y cúpula de su pedregosa catedral, contiene gran parte de la historia de estos parajes.Nombrado en el "Libro de montería de Alfonso XI", era conocida originalmente por su actual nombre, pasando a llamarse a principios del siglo XX, "Peña del Diezmo", y volviendo a cambiar al original años mas tarde. Es posiblemente una de la piedras mas llamativas de todo el Guadarrama. Su cara sur es una enorme losa redondeada que cambia de color según la hora del día, y su cara norte algo menos elevada se oscurece y arruga, expuesta al viento frío de la cordillera.
Es lo primero y lo útimo que uno ve cuando acude a la Pedriza, y su cónica mole aún es visible a kilómetros de distancia. Lo primero que sugiere es curiosidad y atracción, y cuando llegas a la pradera que lo soporta: respeto y admiración, y por supuesto satisfacción.
El primero en ascender al Yelmo, fue Casiano de Prado en fecha incierta antes de 1.866, utilizando el acceso por la grieta norte hoy conocida por la vía normal, e itinerario habitual para el descenso.Fue el primer descriptor de la sierra en su obra "Descripción de la sierra de Madrid", y precursor del alpinismo en España , y a partir de ahí se convierte en la "Meca" de todos los escaladores en roca.
En 1.913, Ultano Kindelán y Pablo Martinez, ascienden por cara suroeste abriendo el paso a la escalada en placas de adherencia abriendo la vía "Valentina" en recuerdo a Valentín Peña, conocido guia de la época.
En 1.918 Zabala, Eduardo Jimeno, J. Galan y Emilio Vicente, asaltan la pared sur por su flanco derecho alcanzando el pico del gendarme en albarcas, escapando a la derecha por el callejón del miedo hasta la cumbre. Una verdadera azaña.
En la segunda del mitad del pasado siglo tuvo lugar el definitivo asalto a la pared sur. El Culebras, Tino y Julio abren la primera "tecnoescalada" en la Pedriza con una línea de buriles por el mismo centro de la placa, "la Vikinga", convirtiendo este itinerario en examen final para los usuarios de los "pedales". En 1.974 Paco Aguado "el calavera" diseña la primera en libre por la cara sur. Los itinerarios mas dificiles ya no están aquí, y sin embargo para graduarse en escalada en adherencia, el paso por su cara sur es obligatorio. Los Gálvez, Guirles, Murcia, Cobo, Hevia etc. han dejado una marca imposible de eludir en los historiales de escalada del personal.
Hoy el Yelmo no ha perdido ni un solo ápice de su gloria así, turistas, andarines, y escaladores, le convierten en el lugar mas visitado de las alturas pedriceras. Es imposible hablar de la Pedriza sin hablar del Yelmo.


Cara sur del Yelmo


Cara este desde la pradera
La oscura norte desde el Hueco de las hoces
El Yelmo a la espera de la tormenta

Como llegar: : Son varias las posibilidades en función del inicio. Desde Manzanares el Real la "Senda Maeso" arranca desde la parte alta del pueblo, al final de la calle Fortuny, accesible en coche. Es el acceso mas clásico, directo y empinado . tener cuidado al llegar a la Gran cañada, para no perder las marcas en el cruce y seguir recto hacia el Yelmo, dejando la Cañada a nuestra izada. con la vista a nuestra derecha de Peñas Cagás por una empinada cuesta que no lleva a la ermita sino al Acebo. Una vez arriba, girar a la izquierda hacia el Acebo por camino fácil hasta la pradera del Yelmo ( 2h. 30' ).Desde canto cochino, cruzar el puente sobre el Manzanares y seguir hacia la derecha, volver a cruzar el río, e inmediatamente veremos un camino que sale frente a nosotros. Seguimos el camino derecho por el barranco de los huertos pasando a la izquierda del Cancho Butrón hasta la Gran cañada. Hay otra alternativa pasando justo por el Cancho de los Brezos, y tomando el camino de la izda, hacia el tétrico hueco de las Hoces para ganar la cara norte ( camino difícil y enrevesado, pero muy bonito ). Desde la gran Cañada, sin perder altura tomar el camino de la izquierda bien señalizado hasta la pradera del Yelmo ( 1h. 45' ).Por último, desde Canto cochino siguiendo el arroyo de la Majadilla hasta el Refugio, de ahí al Tolmo y al collado de la Dehesilla. Una vez allí bajo los Fantasmas llegar al enlace con la senda Maeso. Es la mas larga y suave, recomendable como ruta circular. Por último desde el Tranco, seguir el camino desde las escaleras de Julian hacia la izquierda por la llamada senda de Carboneras para culminar en la Cañada a la derecha de los altos de Medina, donde empalma con la ruta desde canto Cochino.

Placas del Halcón

Estas inmensas llambrías forman parte del flanco sur de la Pedriza anterior, que se elevan desde el Manzanares hasta la gran Cañada; y son curiosas y muy particulares: demasiado tumbadas para la escalada artificial de finales de los sesenta, y demasiado tumbadas para la escalada en libre de los noventa. En esta tesitura nunca han gozado del interés escalador, son por supuesto ignoradas por los primera división de este deporte, pero gracias a los "gatos" se abrieron multitud de líneas para la plebe a mediados de los noventa.

Sentencia: Tienen las vías mas largas de la Pedriza, y son las placas mas extensas de por aquí, entre 170 y 200 metros de longitud, lástima que su inclinación no acompañe, pero ya se sabe: Ying y Yang. Las primeras ascensiones datan de finales de los setenta, como la vía "Tejeda" que asciende por el primer contrafuerte de la derecha hasta la repisa. Es todo lo que daban las cletas por allí. A mitad de los noventa el habitual de la casa Tino Nuñez, dejó a disposición de los novatos un buen montón de cartillas. Un aplauso para Tino.




Perfil de las placas con el Indio a la derecha



Desde la carretera al Tranco

Como llegar: Desde El Tranco, subir las escaleras en la fachada de Julian y seguir la valla hacia la derecha, a pocos minutos de distancia nos encontramos con la pradera del Tamboril, que atravesaremos en línea recta hasta llegar al Indio. Desde allí son evidentes por el perfil oeste. Un buen paseito de 20 minutitos que podemos completar hasta el collado de la Cueva. Si eres paseante no te vas a eslomar, si eres escalador, una buena jornada cerca del coche.

El Indio

Esta piedra casera, fue en su día hogar para jovenes practicantes de la escalada a finales de los años sesenta, en los albores de las cletas y los estribos con peldaños de aluminio. Su proximidad al Tranco, parada y fonda para los esforzados ruteros, cuando las aproximaciones a cualquier sitio empezaban frente a la iglesia de Manzanares, convirtieron a la pradera del Tamboril en lugar de asueto y prácticas deportivas.


Hoy día las cortas paredes del Indio albergan trazados de bastante dificultad oscilando entre el 7a y el 7c, y el caminante pasa obligadamente por su base de camino al collado de la Cueva, y quizá pueda disfrutar mientras hace un alto, de las peripecias de algún avezado escalador con bastante detalle, es decir con entrada de primera fila por un mínimo precio en moneda de sudor. Antiguos buriles también nos recordarán que en otro tiempo, las cosas eran distintas. A cinco minutos del centro.









Como llegar: Desde el Tranco, subir las escaleras por la fachada del bar Julian, y una vez arriba tomar el sendero a la derecha siguiendo la verja de alambre. Continuamos unos minutos hasta alcanzar la pradera del Tamboril, la cruzamos sin desviarnos con las casas a nuestra derecha en un breve lapso de tiempo alcanzaremos nuestra meta. No hay pérdida.

Aguja Larios

Esto es de todo menos una aguja, pero asi es la Pedra. este risco está situado en entrada al hueco de las Hoces por encima del Risco de los Principiantes, y como he dicho otras veces en una de las canales mas bonitas y exigentes del lugar.


Tiene en la cima un monstruo reptante con cabeza gorda asomándose al Hueco con aspecto de fósil de museo de ciencias naturales. Si alguien ha sido capaz de llamar a esto aguja yo me habilito para describirla en el mismo estado de resaca.


Tiene esta piedra un renovado interés por los clásicos-modernos por sus paredes y recientemente he encontrado la reseña de una nueva vía que añadir a las escasas existentes en la web de "Mis terrores favoritos" con el bello nombre de "A mi tu grado me la pela". Me encantan los nombres de las vías, son tan ... románticos y floridos.
En un lugar recóndito y salvaje, que lo disfrutéis.


Vista desde el barranco de los Huertos



Cara oeste

Como llegar: Desde Cantocochino cruzar el puente sobre el Manzanares en dirección Este para seguir el camino hacia la pradera de los Lobos. Tomar el camino que sale a la derecha frente a la Familia en dirección al barranco de los Huertos.

Pasamos a la izquierda del cancho de los Brezos y frente al de los principiantes. A la izquierda hacia el Hueco de las Hoces y p'arriba, no hay pérdida.

Cinco cestos

Está colocado en la mitad de la canal de las Cerradillas, a medio camino entre la gran Cañada, y el el Elefantito. Es un risco llamativo que recibe su nombre, por su apilamiento de cinco bloques bastante cuadrados, en uno de esos equilibrios pedriceros imposibles. Como toda la zona de la gran Cañada, es de una belleza imponente el sitio es un lugar tripero por excelencia, con su hierba su arroyuelo, sus maravillosas vistas al embalse desde la cima de la Peña del Reloj, y como no con sus piedras para escalar.

La vía"César" por su cara sur, va superando cestos a base de buriles, y sus placas traseras están infestadas de difíciles vías en adherencia. Si subes a la gran Cañada no dejes de visitarlo, y de ahí al elefantito dos patás.




Vista de cinco cestos desde la Cerradilla



Croquis de Gonza de los años setenta de la vía César

Cinco cestos a la izquierda, las Cerradillas, y arriba en el centro el Elefantito

Como llegar: El camino habitual para el Yelmo desde el aparcamiento de Canto Cochino: accedemos a la senda del barranco de los Huertos, desde el camino que viene del Tranco y nada mas cruzar el puente. no olvidemos que hay que seguir siempre mas bien pegaditos al Cancho Butrón, dejando a la izquierda el risco de los Principiantes. Una vez en la Gran Cañada, avanzar por la misma dejando el camino al Yelmo a la izquierda hasta ver la canal de las Cerradillas. No tiene pérdida.

Pan de kilo

Con nombre original "Cancho de la Lagunilla", está este risco situado en la trasera del Yelmo, poniendo fin al exigente y laberíntico Hueco de las hoces, frente a la Torre Valentina y el Elefante del Yelmo; es sin duda la catedral de la escalada en adherencia en la Pedriza, vertical y liso como una sábana, este risco ostenta el privilegio de contener la primera vía de dificultad 7º grado ( VIIº en el año de su apertura 1.983 ), abierta por Angel Escribano, Juan Aznar y Carlos Hernández. Dos años antes, Fernando Cobo había participado en la apertura de la que creo es la primera al Pan de kilo, "Vía de los inviernos", junto a Luis Hernándes y Juan Hernandez.

Su planta es tremenda, solo su majestad el Yelmo le supera en grandeza pero su liso paño, es insuperable. Le podemos ver erguido al final del Heco, desde el collado de Quebrantaherraduras abriendo la puerta de la pradera norte del Yelmo. Es sencillamente majestuoso.
Pan de Kilo desde el Hueco de las Hoces

Foto Buitrero34

Como llegar: Desde Canto Cochino, cruzamos el Manzanares en dirección a la pradera del Pradillo donde seguiremos el camino al Cancho de los Brezos ( el primer camino enfrente del puente no, el segundo a la izquierda). Pasado los Brezos, seguiremos hacia Los principiantes y poco antes de llegar, el camino gira a la izquierda hacia el hueco de las Hoces. Al final del laberinto llegaremos hasta el risco.




El Rompeolas

Risco situado en la parte superior de la pradera del Yelmo, a continuación del citado risco. Es una perfecta guardería para escaladores noveles, y zona de relax para los curtidos. Fue equipada para la enseñanza por la EMAM y sus itinerarios son de escasa dificultad en general, pero es divertido y didáctico, bien mirado todo un lujo en los jardines del Yelmo. Es sin duda el hijo mayor del gigante.



Flanco sur del Rompeolas



Como llegar: Fácil, está en la pradera del Yelmo,

El cancho de los Muertos

Este magnífico cancho, esta situado en uno de los balcones mas privilegiados de la Pedriza, desde su atalaya a 1.362 mt., se ve absolutamente todo y con una perspectiva espléndida. Además en un peñasco con leyenda, a la vez de ser parte fundamental del aprendizaje de la escalada en el parque.

Es conocido originalmente con el nombre de "Cancho del Camposanto", debido fundamentalmente a su leyenda de muerte y bandidaje, recopilada por Ricardo Laforest( leyenda que dejo para otro momento, pues merece una detallada descripción ).

Es un risco accesible para todos los públicos, que fue escalado originalmente desde el callejón que da acceso a la cara norte, para encaramarse en la chimenea de su soleado sur. Rojas y Baldomero Sol en 1.946, acometieron la sur desde abajo por la por la larga chimenea que divide el risco. Durante años la vía Lucas por la cara norte, fue ejemplo de la escalada de dificultad.


Cara sur del Cancho

Cara este

Amanecer en el cancho

Como llegar:

Hay dos rutas desde canto Cochino para acceder al Cancho, cruzando el puente desde el aparcamiento, hacia la izquierda por la senda marcada con hitos de madera por las autoridades del parque, en dirección al collado del Cabrón y una vez allí tomar el camino de la derecha en dirección al Cancho de los Muertos, al que accederemos por su cara norte.

La otra alternativa es por la autopista, de la que nos desviaremos a la izquierda poco antes de llegar al llano peluca por una senda mas vertical que la anterior pero igual de sencilla, hasta el collado del Cabrón. ( 60 ' )

Cancho de los Brezos

Cancho moderno de última generación. Cancho controvertido con admiradores y detractores. Cancho modelo de la escalada deportiva en la Pedriza. Desde luego esta piedra de lo mas pedricero, no pasará nunca desapercibida; es considerada por algunos como el paradigma de la escalada de consumo, y por otros como imprescindible centro de aprendizaje de la adherencia de dificultad.

Su situación sin duda, a 20 minutos escasos de Canto cochino, en el barranco de los Huertos, frente al cancho Butrón y la colina Hueca, con un arroyuelo maravilloso y una magnifica pradera junto al risco, junto con placas de 30 metros de longitud, y diferentes grados de dificultad, hacen que sea imposible no reconocerle el mérito.

Descubierto a finales de los ochenta, en plena efervescencia de las rutas deportivas, goza del mayor número de paraboles por metro, de toda la Pedriza. Por una razón o por otra: imprescindible .



Cancho de los Brezos

Como llegar: Desde Canto cochino, cruzar el puente sobre el Manzanares y hacia la derecha por la pradera cruzar de nuevo el río. seguir el camino a la izquierda hasta la pradera del pradillo, donde un camino bien marcado a nuestra derecha nos sube sin complicaciones hasta el Cancho. ( 20 ')

Cancho Butrón

Ultimo de los riscos de un cordal, los altos de Medina, formado por La Tortuga, Colina hueca, las tres Coronas y el mencionado Butrón, que cierran por el oeste el barranco de los Huertos, dando paso a la gran Cañada.


Es una piedra típica de por aquí, primo lejano del Yelmo en forma y altura, y serias dificultades en la cara norte para escaladores. Vías como "Moreno Hospital" y Ahí va la liebre, abiertas por Carlos Hernández y amigos en 1.982 firmaron la consolidación de la goma cocida en las placas de adherencia, y una nueva manera de enfocar la escalada por una nueva generación de escaladores.


Este risco forma parte del gran circo de la escalada deportiva cobijado en el barranco de los Huertos, acompañando a "los Principiantes" y "los Brezos", además de los nombrados en su cordal, por su fácil acceso desde canto Cochino este risco y los demás del barranco, son los que aglutinan a la mayor parte del personal.



Cancho Butrón desde el camino a la Gran Cañada

Desde el Cancho de los Brezos

Como llegar: Desde canto cochino cruzar el puente sobre el Manzanares y a la derecha por la Escuela-taller, cruzar de nuevo otro puente en la pradera, al otro lado inmediatamente tomamos un empinado camino que nos pone en rigurosa línea recta en el Cancho Butrón. Vistas excelentes de canto Cochino, y todo el barranco de los Huertos, así como del tétrico hueco de las Hoces. Si vas al Yelmo, pasas por allí.

Risco de los Principiantes

Es un risco de los que yo llamaría "modernos", no son esbeltos, ni graciosos y no se les puede poner nombre de animales porque son "Picassianos", en resumen feos. Pero son la quinta esencia de la escalada moderna en la Pedriza y conforman el barranco de los Huertos como el gran conjunto de riscos deportivos accesibles. ( con algunas manchas ).

Pero este en especial es diferente; cuando te acercas a el empiezas a distinguir ciertas cosillas: primero que es como una señal de tráfico, a la izquierda al Hueco de las hoces, a la derecha a la Gran cañada. y segundo y mas importante posee uno de los diedros mas académicos de toda la Pedriza. Sus "descubridores" (y lo entrecomillo porque esto es como lo de América), Jorge Berdasco y Joaquín Colorado le pusieron "risco de los principiantes" por sus dos únicas fáciles vías existentes: la "normal" y el "Diedro" este último es Vº ( fácil para estos chavales), que fueron los primeros en aportar al risco vías del siglo XXI.

Yo quisiera con permiso hacerles notar, que deberían haberlo llamado "de los Estudiantes" ya que sus vías son auténticos manuales de escalada.Hoy tengo el gustazo de conocer y compartir algunos momentos con Joaquín Colorado y poder conocer de primera mano algún trozo de la historia reciente de este circo llamado Pedriza.


Diedro sin nombre en el risco de los Principiantes

Risco de los Principiantes desde el barranco de los Huertos


Escalando en el risco


Como llegar: desde Canto Cochino, por el puente que atraviesa el Manzanares cruzar la senda que va del Tranco al Refugio, y justo enfrente ascender por el barranco de los Huertos en dirección al cancho Butrón , al pasar el cancho tomar hacia la izquierda. Sin pérdida. La última parte hasta la base, typical Pedriza ( 45' ) bien "pesaos".

El risco del Hueco

Seguramente lo conocerás como la "Cueva de la mora", y ambos nombres tienen su significado. El original por ser un risco con un inmenso agujero casi en el centro, y el segundo porque ese agujero, tiene su leyenda. Una joven musulmana enamorada de un joven cristiano, fue trasladada y recluida en la gruta para evitar males mayores. La joven no pudiendo vivir sin su amado se arrojó por la llambría. En los días fríos de invierno se la puede ver en los jardines de Peña Sirio.


No sé de quien es la primera, pero debe ser muy antigua sobre todo por lo llamativo de la oquedad, en la que al menos en 1.970, había una virgen en su interior. Fue esta mi primera ascensión en la Pedra, con unas botas de militar y sin cuerda por lo que ahora es un expuesto canalizo que asciende en diagonal de derecha a izquierda de la pared.


En la actualidad hay interesantes líneas de escalada deportiva a ambos lados de la cueva, curiosamente a diferencia de otros riscos "deportivos", hay una gran variedad de aperturistas



El risco del Hueco desde la Autopista


Vista desde el Cancho de los Muertos

Como llegar: Desde Canto cochino cruzar el puente sobre el Manzanares y girando a la derecha, cruzar de nuevo el río en dirección a la pradera de los Lobos hasta el Rocódromo, donde tomaremos una desviación a la derecha justo antes de llegar a él. Fuerte subida, caótica subida, de las que te dejan "apañao", pero una vez arriba merece la pena, luego podemos ir por la derecha hacia el Jardín de Peña Sirio, o hacia la izquierda para ir al Camello ( 1h. 45' ). Verás en algún sitio que se hace en menos. Yo te aviso.

Dos torres

Risco colocado sobre la pradera de Navajuelos a la izquierda de la Pared de Santillana, y a la derecha de la Esfinge, facilmente visible por formar parte del skyline de la Pedriza en la digamos zona mas inaccesible y misteriosa del parque.

Los primeros en subirse fueron dos mitos de la escalada pedricera: Antonio Riaño y Carlos Soria en 1.959 abriendo la primera por la sur, mas tarde Javier Mayayo y Asiain completaron una línea al estilo de los setenta al comienzo de la década. Es un cancho poco frecuentado que apenas cuenta con vías modernas, debido supongo a su lejanía y poco "deportiva" planta.
Por su lado norte cuelga sobre el collado de la ventana, donde no es tan evidente su nombre, y acompaña al caminante por el camino desde la salida del bosque hasta el collado citado.



Cara sur de las dos torres


Cara norte de Dos torres

Como llegar: Desde Canto Cochino, tomamos la Autopista de la Pedriza y la recorremos en toda su extensión. Al final cruzaremos el arroyo de la Majadilla en dirección al Pájaro donde inmediatamente giraremos a la izda. para seguir la senda de la Majadilla al collado. Como ya he dicho una vez dejamos el bosque ya tenemos su cara norte acompañando hasta el collado. Para alcanzar la base, nos desviaremos a la derecha por camino bien marcado.

Para alcanzar el flanco sur usaremos la aproximación a la Pared de Santillana hasta la Pradera de Navajuejos ( 2h. 30' )

La Tortuga

Su nombre autentico es "Cancho Losillo" y una piedra caballera en su cima vista desde el sur, le da el nombre que le populariza. Es junto con Peña Sirio, un poco mas arriba hacia el Noreste, el risco mas fácil de divisar e incluso si exceptuamos riscos en la zona del Tranco, el de mas fácil acceso a su base.
Como casi todos los riscos de la Pedriza solo se puede alcanzar su cumbre escalando, y es uno de los principales lugares de iniciación a la escalada, pues alberga vías fáciles y cortas para el necesario rodaje en la escalada en adherencia.
La ascensión mas antigua, corresponde a R. Vega, Francisco Sandes y Oswaldo Ruiz en 1.976 por la cara sur dándole el nombre de "ASA" ( IV+). Hoy en día un auténtico clásico en la iniciación a la escalada de varios largos. El resto de las líneas de escalada, corresponden a modernos equipamientos en años 90 y finales de los 80.

Cara norte desde Canto cochino

Cara oeste desde la carretera a canto cochino

Como llegar: Desde Canto cochino cruzar el puente y girar a la derecha, al final del prado volver a cruzar otro puente que nos coloca en el camino que viene del Tranco. Frente a nosotros, arranca un camino en fuerte subida, que asciende por el barranco de los huertos. A pocos minutos se ha de tomar un desvío a la derecha hasta la cara norte de la Tortuga. Se tienen bonitas vistas de Canto cochino y sus alrededores. 30' aproximadamente.