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El Laberinto

El Laberinto no es un risco, es un conjunto de riscos que forman el Sancta Santorum de la Catedral pedricera. son una serie de muros, porque salvo honrosas excepciones, sus piedras no llegan a la categoría de riscos, y sin embargo aún a pesar de su relativo desconocimiento por parte de escaladores y paseantes, son estas piedras la fragua donde un día se forjó el molde del que habría de salir la escalada actual. Ni que decir tiene, que su nombre es uno de los más acertados del bestiario local. Transitar a través de los once riscos forman el laberinto, puede resultar en ocasiones exasperante, y olvídate de las comodidades, porque si no estás atento puede acabar siendo doliente. 


Es curioso comprobar, como los comportamientos sociales en el entorno global, se trasladan a los micro cosmos cual si se tratara de fractales, que reproducen el modelo a escala infinitesimal, con una semejanza fuera de toda duda. De esta forma el misticismo y el esoterismo de finales de los setenta, se transportan a la escalada y a los escaladores con extrema fidelidad. Guirles y el Calavera, habían roto la delicada membrana del clasicismo, y en las Oseras se presentaron los nuevos modelos. Más tarde en la Peseta, el octavo grado se hizo sitio en la Pedriza de la mano de Carlos Ruiz "Snoopy". Entre medias, el Laberinto. Es el eslabón perdido de la escalada en adherencia.


Desde 1.983, hasta mediados de los noventa, ejercitan allí la meditación y la psicodelia,  los componentes de la generación encargada de dar el salto cuántico a la escalada deportiva, Josechu Jimeno, Juan Aznar, Garrigós, Gabi, Gálvez, el Pérez, Miguel Calvo, el Papila, Pepe García, Rafa Fanega, y algunos que me he dejado en el tintero,  vieron en la dificultad pura y dura el único argumento para calzarse unos pies de gato. Pisar una cumbre, o doblegar un esbelto risco ya no es un objetivo, el circense "más difícil todavía", se hace aquí una realidad, pero alejada de la realidad, porque sus itinerarios son en sí mismo irreales, sus muros son un Minotauro resistente a los Hilos de Ariadna, que hace que incluso hoy, se mire por encima del Hueso con cierto recelo, y con mucho respeto.


Un lugar casi prohibido para paseantes, como se ha podido deducir al principio, dónde enriscarse es más que posible, y un lugar casi prohibido para escaladores, pues a la penuria de su aproximación, hay que añadir sus más que exigentes placas de adherencia. Eso es lo que la Pedriza  nos ofrece, magia, incertidumbre, y pequeños mundos en su interior. A cualquiera que crea que la Pedriza es un paraje de limitadas dimensiones, le recomiendo recorrer el circo, desde el Tolmo al Collado de la desilla, quizás cambie de opinión



El Cancho Amarillo, puerta del Laberinto


El Laberinto, con el Hueso, las Buitreras, y el Cancho Amarillo. 


Como llegar:     Desde Canto Cochino, tomar la autopista hasta el Prao Peluca, al que se accede por el puente sobre el arroyo de la Majadilla, subir hasta la fuente Acuña y tomar la senda a la izquierda hacia el Tolmo. Continuar hacia el Collado de la Desilla, y a pocos metros tomar un pequeño sendero a la izquierda. una vez cruzado el pequeño arroyo de la desilla empieza la pronuciada e incómoda subida hasta el Cancho Amarillo. Una vez allí atravesar hacia nuestra derecha, y ya estamos. Con calma y paciencia, es terreno complicado.




El Normando

Es ese risco a la sombra de las grandes estrellas del lugar, pero nadie puede describir esta singular zona de la Pedriza sin aludir a él. Es un risco casi invisible a los ojos del profano, invisible para aquel que no se haya atrevido a deambular por aquellos parajes, con tanto significado para los pedriceros de los setenta.


Está justo a la vera del Pájaro y desde el Tolmo, se confunde con su cara este. Los atrevidos escaladores de finales de los setenta, una vez conseguido el trofeo del Pájaro, comenzaron su peregrinaje hacia nuevos mundos bordeando la cara este, y lo primero que te encuentras es el Normando. En 1.976 algunos buenos amigos, cruzaron la frontera y tras un intenso trabajo de semanas, Gabriel Martín, Guillermo Mateo, Antonio Moya, entre otros hicieron la primera al risco llamada, "la Incompleta".
En años sucesivos, Gabriel Martín siguió aportando vías a su historial, y como no el incansable Gálvez dejó su huella en la parte izquierda de la piedra a principios de los noventa. Llegar al risco es una tarea ardua, quizás para no desentonar con el resto de los piedros vecinos, con el agravante de que: hasta aquí hemos llegado, nos dice una vez allí, pues el tránsito hacia las Buitreras, o el Cancho Amarillo, es una empresa para Orellanas con carné de explorador. Un buen colofón a nuestro paseo por el circo.
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Entorno del Normando



Como llegar: Desde Canto cochino, seguir la autopista hasta el puente que cruza el arroyo de la Majadilla por el Prao peluca, subir hasta la fuente Acuña y girar a la izquierda en dirección al Tolmo, desde la pradera cruzar el arroyo de la Desilla por el Tolmete en dirección a la cara sur del Pájaro y poco antes de llegar girar a la derecha a la buena de Dios bordeando la cara este hasta el risco. Una palicilla boscosa apta para trail blazers.





Las Oseras

Acercarse a comprender porqué un puñado de locos se juega la vida practicando un deporte, precisa del conocimiento de algunos lugares que han marcado el camino en algún momento de la historia. Es lógico que nos fijemos en la persona porque es quien escribe la novela, pero no le habría sido posible sin "EL SITIO" con mayúsculas.


Es el caso de esta zona pedricera protagonizada por las Oseras, no es un risco en el mas estricto sentido de la palabra, es una cascada de piedra que cae sobre el callejón de las Buitreras, frente al Cancho Amarillo y a la vista del Laberinto, y es aquí donde Jesús Gálvez decidió acabar con el clasicismo para establecer el Renacimiento y abrir la caja de Pandora, con lo que la escalada ya nunca sería lo mismo.


Desde entonces lo que yo llamo la "línea mágica" de la Pedriza, El Pájaro, las Oseras, el Hueso y el Laberinto llama, como las sirenas a Ulises, a los escaladores que quieran sentir el latido de la Pedriza. A principios de los ochenta, Gálvez abre el "Espolón Soplapoyas", que barre de un plumazo los buenos modales lingüísticos, las graduaciones de dificultad de la UIAA, y la forma de entender el montañismo; ya no habrá mas montañeros, eres escalador o eres senderista. Desde entonces hasta hoy tres generaciones conviven en la polémica, porque en este deporte se entrelaza la diversión con la existencia, y el terreno de juego es la tierra misma.


El Yelmo seguirá siendo el rey, pero El Shangri-La, nuestro Xanadú mesetario con su Kublai Khan particular, queda un poco mas abajo. Para pensar.
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Como llegar: Desde Cantocochino , seguir por la autopista hasta el prao Peluca, subir a la fuente Acuña y girar a la izquierda en dirección al Tolmo, pasado éste seguir en dirección al collado de la Desilla y a pocos metros de empezar seguir una senda a la izquierda que sube entre las Buitreras y el Hueso y antes de llegar al Cancho Amarillo, en el collado, a nuestra izquierda están las Oseras. Difícil acceso, como debe ser.

El Torro

Es un risco peculiar colgado en uno de los lugares mas recónditos de la Pedriza, la maravillosa pradera de Navajuelos y al verlo podríamos pensar que está sacado del mismísimo río Nilo, porque su estampa es la de un obelisco del antiguo Egipto. Solo tiene una vía de escalada, pero el quiera encaramarse a su cumbre deberá ascender por una fisura mas que difícil abierta por Javier Mayayo a finales de los sesenta, en una locura aperturista por la Pedriza posterior. forma parte de un conjunto de riscos mas que retorcidos en uno de los lugares mas esquizofrénicos de la Pedra posterior, la Bola, la falsa Bola, Cancho rasgao, las Llamas y toda una serie de piedras cabalgando a lomos de otras piedras. Llegar hasta ellas, representa un ejercicio de constante contorsionismo mas una aguda concentración en el camino para no perderse. Para auténticos cofrades de la montaña.




El Torro y las llamas en el jardín del Torro
El Torro y la Bola de Navajuelos
Como llegar: Desde Canto cochino, tomar el sendero de la autopista hasta el refugio Giner, una vez allí a la izquierda hacia el Tolmo y seguir hasta el collado de la dehesilla. Girar a la izquierda por el camino PR-M1 por la Mataelvicial hasta la pradera de Navajuelos frente al cancho de la Herrada. Por la izquierda llegaremos al Torro. Camino sinuoso y tortuoso para tomárselo con calma.

El Cocodrilo

Es una piedra homenaje a la alta montaña para que la gente vea que, la Pedriza tambien posee riscos con diaclasas producto de las heladas y cristales que arrugan sus caras y las alejan de las omnipresentes llambrías typical Pedriza. Este y su vecino el risco de las Nieves, son verticales, esbeltos y desprovistos de placas de adherencia. Diferente.


Fue escalado por primera vez en 1.932 por Enrique Herreros aprovechando la chimenea que se abre entre este y las Nieves con la clara intención de llevar la escalada moderna a estos alejados parajes tan distintos. Años mas tarde, en 1.948 Lucas, Pisonero, y Vecino, rizaron el rizo siguiendo la estela de una fisura por su parte central, saliendo a la cumbre por una placa aerea que hoy en día corta el aliento de los mas atrevidos. Ortiz y Basadre acudieron a repetirla al poco de su apertura y equivocándose en la entrada, tomaron un camino mas a la derecha, por una fisura de pecado mortal, convirtiendo la cara norte del Cocodrilo en el risco con menos intentos de toda la Pedriza. Diez años tardaron Carlos Soria y su compañero Antonio Riaño en repetir la Lucas.


Cara norte del cocodrilo

los canchos del Colmenar desde el Ventanillo

Como llegar: Es la misma aproximación del Risco de las Nieves, una de las mas exigentes de la Pedriza. Coexisten dos posibilidades lógicas: Siguiendo el arroyo de la Ventana hasta el collado de la U, y por el mismo arroyo, a mitad de camino cruzarlo para emprender el fatigos camino por el callejón de las Abejas. Yo recomiendo el primero, utilizando la segunda opción para el descenso a las cervezas.

La Campana

Es una piedra de las históricas, es decir, pertenece a esa enciclopedia de primero de escalada que todos debíamos conocer pues posee una de esas largas y angostas chimeneas tan valoradas en la primera mitad del siglo XX ( no olvidemos que en los años sesenta, no existían los pies de gato) que recorre en diagonal su cara oeste. En 1.978 tres amigos a los que aprecio: el omnipresente "Torozero" Gabi Martín, el maestro Maxi Murcia, y el tristemente desaparecido Guillermo Mateos, exprimieron hasta donde se podía su cara sur. Eran los años de la apertura de esa caja de Pandora de la escalada que abrieron de golpe estos frikis pedriceros con ansias, y glotonería deportiva, que de repente se encuentran con la pastelería repleta a su entera disposición.

vista de la chimenea de dcha. a izda. desde el jardín de la Campana

Como llegar: Desde Cantocochino, cruzar el puente al final del aparcamiento, para seguir el rastro del camino PR-M1 en dirección al Cancho de los Muertos y que nos conduce hasta el collado del Cabrón. Una vez en el collado seguimos en dirección al Pajarito ( a la izquierda si venimos del Manzanares, o de frente -izquierda si venimos del Cancho). Subimos la canal del Pajarito entre este y el Castillete y una vez terminado el fatigoso ascenso de la canal accedemos directamente al Jardín de la Campana. Suerte y al toro.

La Vela

Curioso risco en la canal del Pajarito, que hace honor a su nombre, pues su parecido con una vela es asombroso. Ezequiel Conde junto a Javier Mayayo, dos monstruos de la época, llegaron por primera vez a la cumbre en 1.966 por una fisura vertical en técnica artificial, que pusieron de nombre "Francisco Prieto". Eran los protagonístas de la génesis de la moderna escalada, que utilizaba los ultramodernos equipos de progresión: las clavijas, junto con un calzado revolucionario: las Cletas, y los primeros arneses de pecho: El budriel.




Risco de la Vela, detrás el Galisol

Como llegar: Desde Canto Cochino, cruzar el puente y girar a la izquierda para seguir el PR-C1, hasta el collado del Cabrón. Una vez allí, seguir la senda del Pajarito, por la canal lo veréis a vuestra izquierda.

Cerro de los Hoyos

Es la piedra con mas altura al este de las Torres. También conocido por "el Nevazo",nombre que le dieron García Vicente y Marzal según documento encontrado en su cumbre en 1.918. "ignoramos como se llama; está nevando. Le bautizamos Risco del Nevazo."(Revista de alpinismo y viajes Alpina C.A.E.).
es la Peña Santa pedricera, es decir el risco mas gordo de cuantos se puedan divisar. Está situado junto con las Torres , en todo lo alto del circo de la Pedriza y llegar hasta allí es un premio, la cuesta hasta el collado de la ventana es de primera división.


Para verlo en toda su magnitud, es necesario plantarse en el collado de la Ventana, está entre este y la Esfinge y desde la parte baja de la Pedriza, se ve de medio lado, lo que no permite hacerse una idea. Impide el paso desde el collado hacia las torres, lo que obliga al calcetinero a verdaderas viguerías para cruzarlo. Tiene pocas vías de escalada pero todas difíciles, aquí Rafa fanega se puso las botas a abrir múltiples vías de dificultad.



El Nevazo desde el collado de la U

Cerro de los Hoyos.

Como llegar: Es el itinerario para subir al collado de la Ventana, y el mas sencillo para la pared de Santillana. Desde Canto Cochino, seguir la Autopista hasta el final, es decir hasta el enganche del Arroyo de la Ventana con el de la Majadilla. Cruzar el arroyo en dirección al Pájaro y seguir la senda por el valle hacia el collado de la Ventana dejando los Pinganillos a nuestra derecha. Tras una fuerte subida por el bosque, en la que llevaremos Dos Torres a la derecha y los picos de La Miel a la izquierda, nos plantaremos en el collado frente a este enorme risco. ( 2h.30 ')


Cancho Rasgao

Mas conocido popularmente por el nombre de "Mogote de los suicidas" se encuentra ubicado en otro de los parajes mas idílicos de la Pedriza: La pradera de Navajuelos. Es uno de esos riscos singulares que una vez que se han visto, ya no se olvidan. Por esta zona del parque, los riscos se alejan de típica estampa de lisas llambrías, y así de la misma estirpe que su vecina la Pared de Santillana, sus placas rebosan de setas, garbanzos y demás irregularidades que las adornan.

Allá por 1.947, fue conquistado por Félix Méndez, Santiago Heredero, José Gómez, Manuel Morales y Constantino Diaz.
" Después de uni ntento sin éxito de Luis Agostí y Baldomero Sol. con Agostí herido en una pierna. Les esperaba Julieta Zabala(...)¡espero que no volváis mas a ese risco! Y ante la consternación de Sol y Agostí afirmando que volverían el próximo Domingo, les replicó muy enfadada:"¡Hijos sois unos suicidas!...¡ Es el risco de los suicidas!". De ahí le viene el nombre a este singular piedro.(*)



Cara sur del Mogote de los Suicidas



Como llegar: Desde Canto Cochino tomar la Autopista hasta el Prado Peluca donde cruzaremos el arroyo para tomar la senda del Tolmo. Una vez allí, subiremos por el camino hacia el collado de la desilla, del que nos desviaremos a poco de la subida hacia la izquierda para alcanzar el callejón de las buitreras, entre la 5ª y el Hueso. Alcanzaremos no sin esfuerzo el Cancho Amarillo, el cual bordearemos por la izquierda para alcanzar la pradera de Navajuelos. Desde aquí, un paseo.


(*) PEDRIZA, Historia de 32 sendas de la vertical ( pág. 26 ) - César Castro

La bola de Navajuelos

Risco con parecido a un capirote, ese gorro picudo que usan los capuchinos en Semana santa, y que permanece su bloque cimero en equilibrio circense sobre sus hombros. Está situado en la mismísima pradera de Navajuelos, es decir en un sitio por donde uno no pasa por casualidad. Este lugar es uno de los Sancta Sanctorum de la Pedriza, bello, elegante y místico a los pies del altar del Cancho de la Herrada, y por encima de las Buitreras y del Laberinto.


Por allí se acercaría a principios de los noventa Jesús Gálvez para abrir una vía en la cara sur, por lo demás no es este un risco frecuentado por la basca, creo que su situación lo convierte en inaccesible; no obstante está en la ruta hacia la pared de Santillana, por lo que su visita no tiene por que ser obligada.



foto mis terrores favoritos




Como llegar: Desde Cantocochino, tomar la autopista hasta llegar al puente del prado Peluca, cruzarlo para alcanzar el camino en la fuente Pedro Acuña y a la izquierda caminar en dirección a la pradera del Tolmo. Una vez allí continuar por el camino de la desilla unos quinientos metros, donde nos desviaremos por un camino con la entrada señalizada con hitos. Cruzar el arroyo de la Desilla y penetrar por la canal de las buitreras, dejando el Hueso a la derecha, por una empinada rampa llegaremos al cancho Amarillo, y superado este ya estamos en Navajuelos. Desde allí: lo que quieras.

Mataelvicial

Risco clásico con forma de palomo gordo, situado en el dificil camino del collado de la ventana, desde el collado de Silla. Es complicado de ver para quien no lo conoce, debido a la aglomeración de pedruscos a su alrededor, que le esconden a simple vista. Se divisa perfectamente subiendo unos metros por el camino del Yelmo.


Fue escalado por vez primera en 1.942 por la pareja Sol-Galilea, bastante prolífica en aquel entonces pre Ye-Yé, por su cara norte bajo el gran techo. Años mas tarde en 1.958 Pedro Ramos y Pedro Maestre, completan una nueva línea por la cara norte, y en 1.969 Javier Mayayo ascendió por la barriga del palomo abriendo la primera vía moderna al risco.

Es sin duda unos de los superclásicos de la Pedriza donde además de los citados aperturistas dejaron su impronta, Daniel Guirles y Luis Campos, Pedro Ramos Y Miguel A. Herreros, quienes en 1.958 abrieran una vía en la cara norte. Si vas a la Pared Santillana por allí, podrás saludarla.


Desde el Collado de la Silla

Detalle de la cumbre de Mataelvicial

Como llegar:

Desde el aparcamiento de cantocochino, tomar la autopista hasta el puente que nos coloca en el prado Peluca. Subimos para seguir a la izquierda por el camino que lleva a la paradera del Tolmo, y sin desviarnos ascendemos suavemente hasta el collado de la Silla. Es una excursión barata y bastante satisfactoria. ( 1 h. 30 ' )

El Platillo volante

Este risco, es mas bien un polluelo siguiendo a su madre: el Pájaro, y si es verdad que con muchísima imaginación, nos recuerda esas tapas del cubo de hielos, que son los vetustos ovnis de los cincuenta.

Cuenta con algunas interesantes vías de escalada por su cara oeste, con una primera ascensión a principios de los años setenta, la vía "moral" y que se ha ido rellenando con vías de dificultad. No demasiado frecuentado por el personal que ya que hay que trotar, prefiere otros riscos cercanos.


Como llegar: Este risco es perfectamente visible desde la pradera del Tolmo, o bien desde la autopista antes de encajonarnos en las canales. Para llegar a su base seguiremos el camino del Pájaro desviándonos a mitad de camino en su dirección.

Las Torres

Las Torres de la Pedriza, forman un conjunto de cuatro picos bien visibles en lo mas alto del circo de la Pedriza ( 2.033 mt. ) con forma ligeramente amurallada, o mas bien de diadema. Son la perfecta corona de la Pedra. un remate difícil de igualar, aunque carezcan de interés deportivo es un gustazo plantarse en la cima del Everest local. Además están en la ruta de enlace con la sierra madre del Guadarrama, a través del alto de Matasanos. Es también, punto intermedio en la integral de la Pedriza, la marcha de los auténticos calcetineros.



                                           Vista de las Torres en invierno

                                                      Collado de la Carabina

Como llegar: Desde Canto Cochino, tomar la autopista en dirección al refugio Giner y por la margen derecha del arroyo de la Majadilla ir ascendiendo hasta alcanzar el arroyo de los Poyos, sin cruzarlo penetrar en el bosque primero hasta los llanillos con preciosas vistas del Pájaro y por último hasta el collado de la Carabina, ya sin árboles. Con paisaje alpino seguimos por la derecha siguiendo con la vista de las Torres hasta el collado de Matasanos. Encima, las Torres. ( 3 h. aprox.)

Las Buitreras

Cinco piedras situadas a continuación del Pájaro y antes del Hueso, son aguerridas vistosas y por supuesto guarida de buitres. Forman parte de las viejas leyendas montañeras atraidas por sus desplomadas paredes o el magnífico techo de la quinta, que difieren de las habituales llambrías de su alrededor.

Entre 1.958 fecha en la que Miguel Angel Herreros y Pedro Ramos abren la vía "Guadarrama" a la 5ª Buitrera y 1.997 año de la apertura de la "Firewoman" de Carlos Ruiz, han pasado todos los legendarios abriendo vías en esta zona de la Pedriza testigo de la evolución de la escalada.


Estan situadas en la puerta del Laberinto, señalando al cancho Amarillo, y pendientes de las Oseras en uno de los bosques siniestros de la Pedriza. Imprescindibles.

3ª y 4ª buitreras en rimer término, la 2ª detrás a la izquierda.


De izda. a dcha. 3ª,4ª, y 5ª buitreras.

Como llegar: Cualquiera de los itinerarios al cancho Amarillo, al Hueso o las rutas hacia el collado de la Silla pasan por aquí. Desde canto Cochino 1h. hasta la 5ª Buitrera.

El Hueso


Es realmente en todos los sentidos un "hueso", primero porque parece un hueso y después, porque junto con el Yelmo y el Pájaro, es uno de los piedros con mas historia del lugar.


A pesar de ser muy conocido desde antiguo, sus asaltos son relativamente recientes. Su nombre auténtico es "Peñalarco", y fue en 1.972 la primera vez que alguien se subía por ahí. Fue Fulgencio Casado por el espolón central del Hueso, una de esas milagrosas escaladas de bota dura y tentetieso, en dos etapas primero con Pedro Díez, y la definitiva con Fernando Villa el "Piuviu".


Todos los grandes pasaron por aquí, abriendo, liberando, en definitiva escribiendo historia a base de tornillos de 8 mm. introducidos a martillazos,y tacos de madera, siempre atados a un budrier Cassin.o cualquier imitación que permitiese el sueldo.


Puedes ver este maravilloso ejemplo del bestiario pedricero desde la pradera del Tolmo, pero debes darte prisa, los pinos lo harán invisible en un pis pas.



Desde el camino al collado de la silla


Vista desde la pradera del Tolmo


foto: Ayso brothers


Como llegar: Es la misma aproximación de las Buitreras o de las Oseras. Desde Canto cochino, tomar la Autopista hasta el Prado Peluca, subir a las fuente Pedro Acuña y girar a la izquierda hasta alcanzar el Tolmo. Por el Camino del Collado ascender unos metros hasta una desviación bien señalada a la izquierda.



Parece que ya hemos llegado pero la subida hasta la base es de "costalero sevillano". Tomar con calma pero una vez allí el Hueso se muestra brutal. Una pasada. 1 hora desde Canto Cochino

La Esfinge

Estoy seguro de que los antiguos egipcios tomaron como modelo para su esfinge en Giza de este monumental risco situado junto con las Torres en el pináculo de la Pedriza.


Es visible por donde quiera que vayas, desde Quebranteherraduras a la pradera de los Lobos, siempre encima del Pájaro y su cohorte, sin perder ni un ápice de su figura al acercarse, todo lo contrario, su vista desde el collado de la ventana casi nos transporta al lejano Egipto morada de su pariente caliza. Poco se sabe de ella solo que fue en 1.962 cuando C. Soria, S. Rivas, Y A. Flores, la escalaran por primera vez, pero pocas guias lo reseñan, hoy su interés deportivo es nulo. Le basta su altiva belleza.


La colosal Esfinge

La Esfinge mostrando su cara mas sombría

Desde el collado de la Ventana

Como llegar: Esa es la parte difícil. Se puede acceder usando la aproximación a la Pared de Santillana por el Arroyo de la Ventana. Desde el collado de la U junto al risco de las Nieves por un corto pero costoso trazado hasta su base. También directamente por el salvaje callejón de las abejas desde su comienzo en camino de la Majadilla al collado de la Ventana, lo que por decir algo en su favor, nos permite divisar otros riscos interesantes. La ultima opción y la mas larga, desde las Torres viniendo por el collado del Miradero. mínimo 2 hrs. 30' ( Paciencia )

El canto del Tolmo

Este no es un risco al uso, es un canto rodado. Un canto rodado gigante caído desde la umbría Calderón hasta la pradera. Hay que señalar que aquí cada pradera tiene su piedra, pero esta canica también se ha escalado, única forma por cierto de acceder a su cumbre. No se sabe a ciencia cierta quien fué el primero, yo conocí a Silvino, una gran persona que lo hizo en 1.927.

Su techo en la cara norte fue en los años 70's un examen ineludible para todos aquellos que se querían doctorar en las modernas artificiales al uso de la época: la "Vikinga" al Yelmo, la "Tino" al cancho Amarillo, etc. Quien aprendía aquí la "cigüeña" obtenía el diploma.




El Tolmo desde la Maza

Techo del Tolmo

Como llegar: Es una aproximación muy sencilla y el paseo merece la pena, desde Canto Cochino se sigue la Autopista hasta el Prado Peluca y de ahí se sube al refugio Giner. En la fuente Pedro Acuña se toma el camino hacia la izquierda y a pocos minutos llegamos a la pradera del Tolmo. Inmejorable vista de la cara este del Pájaro y del risco de Peñalarco.

Risco de las Nieves

Situado en la divisoria del callejón de las Abejas y el collado de la Ventana, al final de un cordal formado por el Balcón, las Damas y el Cocodrilo, antiguamente conocidos por los canchos del Colmenar y picos de la Miel, es un risco de gran belleza y tamaño similar al Pájaro. Fue escalado por vez primera en 1.918 por García Vicente y Marsal, aprovechando una estrecha canal por su cara norte, y terminando a través de la brecha por la cara sur .
Es un risco vertical y con sus hermanos de grupo, manifiestan una textura distinta al resto del zoo pedricero, un conjunto casi "Galayero". Hoy en día como casi todos los altivos riscos de la Pedriza posterior, es poco frecuentado por escaladores; los caminantes tienen la compañía de su cara sur subiendo a la Ventana.


Cara norte de las Nieves


Los picos de la miel desde el ventanillo

Como llegar: Desde canto Cochino tomar la senda de la Autopista, pasando el puente al final del aparcamiento, hasta cruzar el arroyo de los Poyos y seguir la senda de la Majadilla al collado por la margen izquierda del arroyo de la Ventana. una fuerte subida a través del bosque nos lleva con los Pinganillos a nuestra derecha, hasta el collado de la Ventana. Un poco antes una bifurcación a la izquierda nos trasladará hacia el collado de la U, por donde pasaremos al callejón de las Abejas, en la parte norte del risco. Subida laboriosa. ( 2h. 40' )

El Pajarito

Esta bonita piedra, esta por encima del collado del Cabrón, en un grupo formado por esta y otras piedras de renombre claramente visibles desde la carretera que conduce a la Charca Verde por la rivera derecha del Manzanares.


Recibe su nombre por ser una réplica en miniatura de su hermano mayor El Pájaro, y además posee una forma de gorrión insuperable desde su lado Este. Santiago Heredero a primeros de los años 50, fue el primero en acceder a su cumbre por la conocida "Sur clásica", y Javier Mayayo dejó su huella en la cara este . Hoy sigue siendo un lugar con prestigio entre los escaladores clásicos.


Se le puede admirar en todo su esplendor, desde el camino que sube del collado Del Cabrón por su cara sur, o bien el grupo al completo por el camino PR-M1.


El Pajarito desde el Collado Cabrón

Sureste del Pajarito

Cara sur

Como llegar: Desde Canto cochino tomar el camino PR-M1 siguiendo el Manzanares en ascendente que lleva sin pérdidas hasta el collado Cabrón. Hay que tener cuidado de no equivocarse al principio, pues hay posibilidad de perder esta senda, si no se conoce bien el destino. Una vez en el Collado, tomar el primer sendero a nuestra izquierda hasta el Pajarito.


Otra opción es tomar la Autopista y seguirla hasta cerca del puente que nos lleva al llano Peluca, el camino del Collado arranca a nuestra izquierda por el bosque. Esta bien señalada la entrada pero debemos ir atentos.

Cancho amarillo

Situado al fondo de la c anal de las Buitreras, y justo debajo de la pradera de Navajuelos tiene pinta de de dado gordo, pues es rechoncho y cuadrado pero alberga en sus paredes vías de escalada, consideradas entre las mejores de la Pedriza.

Celestino García Herráiz "Tino", Francisco Caro "Mogoteras", Santiago Ayuso, y Rodriguez Geta, son precursores de su escalada, con vías como la "Tino", el "espolón Geta" y la famosísima en su día chimenea "Ayuso ".En esta piedra encontró además trágica muerte uno de ellos: Celestino garcía mientras repetía su vía con su amigo "Mogo".

En los años ochenta, Jesús Gávez comenzó por aquí su sinfonía de "séptimos", dejando dos maravillas: La "Maria Luisa" y la "Verdestrón".Es a su vez entrada para conocer y escalar los riscos del "Laberinto" la zona mas psicodélica de la Pedriza con todo tipo de formas raras y caprichosas de bolos graníticos. Espectacular. ( para iniciados ).






Cancho amarillo desde la canal de las Buitreras

Canal de las Buitreras, arriba en el centro, el Cancho amarillo.

Como llegar: Es un paso intermedio en la ruta hacia la Pared de Santillana a aproximadamente 1h. 30' desde Canto cochino y a una distancia muy corta de la pradera del Tolmo. Se divisa perfectamente desde el camino al collado de la desilla justo antes del Hueso.